8 may. 2009

Pacheco y la influenza

Ayer se dio la noticia de que José Emilio Pacheco, el mejor poeta vivo de este país, ganó el Reina Sofía. En unos meses se verá en Madrid recibiendo su premio (56 mil dólares) de parte de la Reina de España. En una entrevista que dio ayer por la mañana dijo que el premio lo dedicaría a la poesía mexicana y agregó (y esto es lo interesante) que la poesía mexicana es gran calidad más allá de la poca atención que se le ponga en el extranjero. Concuerdo plenamente aunque es un comentario que fácilmente se puede satirizar: "somos buenos aunque no nos pelen". El hecho es que Pacheco es un gran poeta en las mismas fechas que reciba el Reina Sofía saldrá, por fin, su nuevo libro, La edad de las tinieblas.


La primera vez que supe de José Emilio Pacheco fue por Café Tacvba y su canción "Las batallas". Muchos años después Pacheco se volvió mi poeta favorito y me alegra mucho que se le dé este premio porque, siento, es un reconocimiento a una forma de hacer las cosas, la forma ética. Con un gremio de idiotas, imbéciles y egocéntricos, la imagen de poeta maldito ya no tiene sentido. Todos se creen o ser hacer pasar por malditos y no son más que chamacos caguengues que no son poetas malditos donde deben, en su poesía. El primer paso para ser un buen escritor es ser (intentar ser) una buena persona y Pacheco es alguien que se ha movido de forma impecable en la vida pública (la privada no sé y no me importa), tanto como en su trabajo. Y además es genial poeta. Hay quien piensa que para triunfar en este medio es necesario ser vil, carroñero, soberbio. Y sí, aquí hay mucho de política, pero eso no significa que tengas que ser como un político. Por eso sorprende que alguien que nunca ha buscado ser el foco de atención hoy lo sea por una buena noticia. Que disfrute esa lana bien merecida.




Hoy volvimos a clases y parece que la vida vuelve a la normalidad. Pero faltará mucho para que hagamos cuentas de este descalabro que demostró algo de lo mejor y mucho de lo peor de todos nosotros. De cualquier forma, ahora resulta que siempre sí me contagié de influeza (no sé si porcina) y fue antes de que todo empezara. El bautizo de una sobrina mía fue el evento donde muchos de mi familia enfermamos de una endemoniada gripa que ahora, resulta, fue influeza, al menos estacionaria. Quiera Dios esto no vuelva, como se supone lo hará, en otoño. De ser así, ojalá sea después de haber combatido tanta estupidez nuestra. Espero que esto nos enseñe un poco a vivir sabiéndonos vulnerables. Saludos.



4 comentarios:

Anónimo dijo...

eso de Pacheco me hizo recordar una anecdota de Manuel de J que en el terrible homenja ese que le hicieron de no se cuantas horas de poesía continua Manuel se acerco a hablar con Pacheco y hablaron de Enrique Verástegui y Pacheco dijo algo así como "pues si creo que debería venir, sólo que no se de donde sacaremos el dniero para traerlo"...

Eliud Delgado dijo...

Muy merecido el premio a Pacheco, algo me decía que tu próximo post sería sobre eso. La entrevista que le hicieron en La jornada es muy buena, me gusta la actitud con que se toma las cosas Pacheco: "decidí ser poeta porque no me quedaba de otra",su sinceridad me arrancó una carcajada.

Con lo que nunca he estado de acuerdo es con aquello de que para ser buen escritor es necesario ser buena persona. Considero que esta añeja idea es moralista, sobre todo si recordamos que el primero en sugerirla fue Platón y sus comentarios en torno a los poetas no son muy alentadores. De hecho en mi tesis parte de un capítulo es una refutación del mismo argumento, pues Ben Jonson también pensaba lo mismo, pero (oh, paradoja!)estuvo en la cárcel varías ocasiones e incluso condenado a muerte y luego indultado por asesinato (los isabelinos no eran tan avanzados, jeje). El rival (y tal vez amigo) de Shakespeare no era un ejemplo para la sociedad, pero consideraba que la literatura tenía ante todo un fin didáctico y por eso el poeta debía ser alguien moralmente ejemplar; yo creo que esa visión puede ser valida aunque limitada y no la única para escribir. Pero igual que ser buena persona no te hace buen escritor, creo que tampoco se logra por ser mala persona.

No sé ya si fue peor el brote de influenza, la estupidez del gobierno o la de la gente.
Espero que pronto te recuperes de tu influenza endémica y que no sea "humana" o "AH1N1" (malditos eufemismos orwellianos). Un abrazo.

edegortari dijo...

Anónimo: Ja, no sabía esa anécdota. Muy buena.


Eliud: Entiendo lo que dices pero lo mío va por otro lado, una perspectiva de actualidad. Más que necesario para ser escritor creo que ser buena persona y además buen escritor es más "revolucionario" que ser un poeta maldito que "busca destruir a la sociedad. Y sí la entrevista de la Jornada es muy buena. ABrazos

Nayeli García dijo...
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