17 dic. 2011

Still Fighting It

Ayer me referí a alguien categóricamente como "la peor persona que he conocido". Un amigo y mentor sólo atinó a decir que tengo una historia inconclusa con esa persona. Algo sabrá él. Sin embargo creo que las historias siempre continúan incluso cuando el autor deja de escribirla; incluso después de la última página la historia sigue: el autor sólo dejó de contarla. Dios sabe que este año fue difícil para mí. Al menos de este año me llevo la seguridad de que en los momentos importantes me comporté a la altura de las circunstancias. Eso no significa que no me equivoqué (Dios sabe que me equivoqué este año varias veces). De lo que me siento orgulloso es de haber aceptado que me equivoqué. Me siento conforme con haberme comportado "como un adulto" en el momento indicado. Crecer apesta, como dice la canción de Ben Folds. Como me dijo un amigo, parafraseándome de algún modo, "somos más viejos, pero no más sabios". Ni modo, así es esto de crecer; llevar una responsabilidad que no pediste. Últimamente no acepto un "nadie tiene la culpa" como respuesta: al menos la culpa es compartida. En estos días que el futuro me parece una visión del pasado sé que debo fijarme por dónde piso. Sin duda las historias continúan aun cuando ya nadie las cuenta. El hecho es que a mí me tienen sin cuidado las amargas continuaciones. Tengo mi propia historia.



4 comentarios:

Sergio Ceyca dijo...

Desgraciadamente, no podemos ni detener el tiempo, ni parar la tierra para que nos bajemos.

Sergio Ceyca dijo...

Sin embargo...Supongo, (quizá quiero suponer), que eso es lo más interesante x)

Sergio Ceyca dijo...

Te mandé un correo, ahí búscalo en tu bandeja.

edegortari dijo...

Respondido el correo, amigo. Como dice Pacheco, duele el paso del tiempo, pero gracias a eso no somos protozoarios. Abrazos.