29 abr. 2009

Los avatares

Como personajes de ficción estamos hechos de palabras. No somos diferentes a Ulises; al igual que él en las páginas de la Odisea, somos una suma de palabras y de palabras se construye el mundo. De Rama, Arjuna, Eneas o Ixbalanque podemos tener los atributos si ponemos la fuerza del deseo en las palabras que nos forman. Eso se llama "conjuro".

Lo digo porque ayer tuve enojo. También miedo.

Por la mañana salí a la tienda. Compré cigarros y coca-cola. En la parada del camión había cinco personas esperando el pesero. Todos traían cubrebocas. Todos lo traían de gargantilla. En la tienda nadie ostentaba un cubreboca excepto yo. Me sentí fuera de lugar. Como si en mi pueblo no fuera necesario por no ser precisamente la Ciudad de México.

Después, para darle provecho a las improvisadas vacaciones, me fui con la computadora al patio. Casi nunca paso en él más de dos minutos, así que me pareció buena idea pasar el rato ahí, leyendo o estando en el messenger (que es otra cosa que casi nunca hago). Además estaban haciendo el aseo en mi piso.

No imaginé que fuera tan placentero. Había olvidado que tenía un patio amplio y bello. Olvidé, también, que por él atraviesan aves, mariposas, ardillas y que son como 15 las diferentes especies de árboles que se pueden reconocer a simple vista a la redonda. Parece una broma; es casi como estar en un bello remedo de Chapultepec.

Luego de un rato se empezó a llenar de gente ahí afuera. Dejó de ser placentero, así que decidí volver a mis cuatro paredes. En la mudanza de libros y computadora pude ver que el hijo de la señora que hace el aseo se quitó su tapabocas y estornudó. No le di importancia.

Horas más tarde mi madre, que es doctora, lo revisó. El niño tenía fiebre alta, tos fuerte, secreción nasal, falta de apetito, cansancio y dolor corporal. Temí lo peor. Mi madre le dijo a la señora que llevera a la de ya a su hijo al hospital. Cuando se fueron, luego de haberme lavado hasta los codos y con cubrebocas puesto, limpié toda la casa con cloro. Cada recobeco, cada chapa, el control de la tele, todo. Aunque, pensé, si el niño efectivamente tuviera eso que temí él tenía, poco servía la limpieza, pues había estornudado junto a mí y horas antes del estornudo me había pasado mi celular después de sobarse la nariz con la misma mano.

Tuvo enojo.

Antes de dormir (debían ser las 5 o 6 de la tarde) vi un águila pasar frente a mí, a un metro de distancia. Todas las mañanas y todas las tardes la escucho graznar, mas nunca la había visto, y menos tan cerca. Bajaba por las escaleras cuando pasó en picada frente a mí. Y entendí el culto rendido a ella. Recordé, además, mi segundo apellido. Se posó en el cableado eléctrico que pasa junto al portón de la entrada de la casa. Pude contemplarla; su pico amarillo, su plumaje café, sus patas amarillas, sus garras firmes en el cable y unas alas cerradas que no necesitan presumir. Realmente era un águila, mas no era un Águila Real, por supuesto. Apenas el doble de grande que una paloma. Pero tenía el garbo y la firmeza de cualquier ave mayor. Era un ave mayor.

Sentí envidia. No de su libertad ni de su indiferencia ante el virus: Tuve envidia de su firmeza. Se veía inquebrantable, invencible. Deseé que el hecho de contemplarla fuera suficiente para recibir ese atributo que me faltaba ante el razonable miedo de portar aquel invisible enemigo, hacerme de ese atributo que sólo ostento en el apellido; Aguilar. Y comprendí a mi apellido como un adorno aspiracional, silabas de oropel muy lejanas al brillo de la suma de palabras que se posaron en el cableado. Palabras de oro. Llamé a mi madre para que pudiera contemplarla, y cuando mi madre abrió la ventana para verla, ésta emprendió el vuelo.

Las palabras no explican las cosas; hacen las cosas. El virus es tal porque así lo hemos nombrado. De no existir la palabra "virus" y lo que hubo detrás para dar con la palabra "virus", todo esto sería obra de los dioses. Del mismo modo, el garbo y la firmeza se adquieren de palabra para verse en las acciones. Decidí ganarme, ante el miedo y la incertidumbre, el apellido. Aunque fuera sólo de palabra. Porque soy endeble y vulnerable decidí de palabra no ser endeble y vulnerable. Limpiarme un poco el oropel.

Dormí sin miedo. Me vacuné contra el miedo. De tener el virus iría al hospital sin miedo. Sólo debía esperar lo que dijeran los medicos que atendieron al niño.

Hoy desperté más sano que de costumbre. Hasta mi giba se había perdido. La señora del quehacer llegó a hacer el aseo a los vecinos del tercer piso y nos dijo que su niño tenía una faringitis fuerte. Sólo una faringitis.

Así son los avatares del destino. Y aunque sigo siendo vulnerable, aunque sigo siendo de oropel, ya le saqué, a base de palabras, un poco lustre a la suma de palabras que soy.

28 abr. 2009

Mi candidato

¿Piensas votar en las próximas elecciones? ¿Te llama la atención lo qué pase? ¿Importa acaso? Ya vienen las elecciones y no tengo motivos para votar. Y es una lástima; iba a ser mi primera vez. Si acaso iré para anular mi voto. Tengo una cosa clara: el que sea por el que se vote es lo mismo o casi lo mismo. De modo que entre irle al PAN o al PRD no hay mucha diferencia.
Ahora bien, esto viene al caso porque algo que extrañaré en estas elecciones será al candidato ilegal, al Doctor Simi. Sí, era una cosa fastidiosa, terrible, una caricatura de político (lo cual es muy bajo). Pero: ¿Qué hubiera pasado si un 5% de la gente hubiera votado por él? Yo creo que los partidos se hubieran orinado en los pantalones.

Más allá de la humillación escatológica, sería sano que en las próximas elecciones mucha gente anulara su voto. O no votara, de plano. Mucho más sano que cerrar Reforma por un fraude que no ocurrió, por ejemplo. Mucho más sano que creer que este país no se merece a los políticos que tiene. (Porque, nos guste o no, nos hemos ganado ese gobierno, en todas sus facetas y todos sus niveles. Desde la inepta delegada de Miguel Hidalgo hasta el gobernador que quiere que todo sea rojo, nos lo hemos ganado.)

Y sí, extraño al Doctor Simi y ojalá se presente alguien independiente a las elecciones. Con que gane el 5% es suficiente para tambalear a los partidos.

Esto me vino a la cabeza después de leer en la Jornada de ayer la columna de Julio Hernández. ¡Dios Santo, qué tipo más imbécil! Es el tipo de gente que cree que el mal está en los gobernates y no en la gente, cuando es todo lo contrario; el gobierno es un reflejo del pueblo. Lo desagradable es el número de mentes endebles que siguen a este tipo y que nunca buscan, ni por pura autocrítica, el problema en el espejo; siempre el otro, siempre el otro.

Bueno, yo ya presenté a mi candidato y, además, tiene buenas edecanes. Saludos.

26 abr. 2009

Tercera Tenochtitlan

En mi anterior post no estaba del todo seguro. Ahora lo estoy: no recuerdo un año así en mi vida. Siempre fue difícil vivir aquí, en esta ciudad. Desde los aztecas fue díficil. Montar una ciudad no a un lado de un lago, como dictaría el sentido común, sino encima del lago, marcó el camino que tendría la vida en esta ciudad. La segunda más poblada del mundo, la más grande en extención geográfica, la octava más rica del mundo (aunque no parezca) en terminos de ingreso per capita, la que tiene ciudades perdidas a escasos kilómetros de lugares donde comer es tan caro como en Nueva York. Pareciera que esto sólo podía pasar aquí.

Cosas buenas de todo esto: no he visto paranoia. Casi no hay gente en la calle y el tapabocas está de moda, afortunadamente. Lo malo: parece que ya estamos contaminando al mundo (El País:tres casos en España y NY Times: enfermos en NY) y la OMS decretó alerta mundial, sengún la Jornada y el London Times habla de eso y otras cosas. Las clases hasta el 6 de mayo (El Universal). Sigue, a mí parecer, sin ser una pandemia, sólo una epidemia. Mas eso no retira el mejor adjetivo a la situación: grave.

Lo que empezó por una noticia regional se fue agrandando. Investigué por cierto un poco sobre los antivirales que están usando contra el virus ( oseltalmivir y zanamivir) y resulta que sí son efectivos. Incluso uno de ellos, el zanamivir es efectivo incluso contra la cepa H5N1, la de la gripe aviar, mucho más agresiva que la gripe porcina.

Espero que toda esta información al rededor del mundo sirva para no escuchar más babosadas sobre si es una cortina de humo o si es un acto de represión de parte del gobierno; la imaginación de algunos lectores de la Jornada es infinita. Claro, para algunos lectores del Universal lo único importante es si el Starbucks seguirá abierto.

Como dije: sólo aquí, sólo en esta ciudad. La misma que estuvo inundada durante meses en el siglo XVI con cinco metros agua (una placa y la estatua de un león en la esquina de Argentina Justo Sierra, en el Centro, lo confirman) y hasta se pensó en cambiar la capital a Puebla. La misma que sufrió una pandemia de , ¡oh!, influenza antes de la conquista y que sufrió más pandemias después de la llegada de los españoles y todo el tiempo que duró el genocidio. La misma ciudad donde la gente moría de hambre en la Revolución, la misma del 68 y el Halconazo, la misma del temblor del 85 y la misma del crimen y los políticos. La misma donde nací y vivo.

Y luego me preguntan que por qué extraño Veracruz.

Sin embargo estoy tranquilo. Sigo deseando que nada se salga de control. De mientras seguiré leyendo. Ya llevo como 6 libros en un mismo día; no sabía que puediera tener tanto tiempo. Y no quiero seguir tocando la guitarra porque ya veo que se le va a romper una cuerda a la Telecaster.

En cuanto al tema de las clases de Filosofía, lean la columna de esta semana de Heriberto Yepez sobre el asunto en "Laberinto" de Milenio. Aquí y Aquí. Y lean todo Yepez de paso: es un genio. Y creo que etsá de más decirlo pero... Se pospondrá hasta nuevo aviso la última lecura de ECOS. Ni modo. Saludos.

Addendaa miércoles 28 de abril: Y además tembló. 5.7 grados. Jamás, de verdad jamás, se había sentido un temlor en la casa.

25 abr. 2009

Está jodida la cosa

No sé ustedes, pero este es el año más difícil a nivel social económico que he vivido, o recuerdo haber vivido, en toda mi vida. (Aunque, por supuesto, no son muchos los que he vivido.) Pero, el crimen, la crisis financiera y ahora la gripe porcina; no recuerdo algo así. Sólo el 2001, o todo lo que pasó apartir del 11-S, está por encima de esto. Lo pero de todo es que el hecho de que las noticias se dediquen en un 100% a esto no reconforta de ningún modo. Ciertamente esto es grave.


Alguien me dice que siempre hemos estado en crisis. Cierto; nomás que hasta ahora me doy cuenta. Espero nada se salga de control, y más tomando en cuenta que la mortalidad de la enfermedad, me aseguran, es altísima (entre 7 y 10%). Para colmo, con la disparidad en la información de los medios, es difícil saber qué pasa en realidad. Lo cual, como siempre, da paso al mexicanísimo sospechosismo. Al mexicano le encanta pensar que todo ocurre debajo del agua, y cómo no, si parece que todo lo dicen a medias. Ya hasta salió un locutor de radio, algo obtuso, a decir que esto es una cortina de humo por la discusión del jueves en la Cámara de Diputados sobre la legalización de la mariguana en pequeñas dosis. ¡Háganme el favor! También, un columnista de la Jornada afirma que esto no es una epidemia porque son sólo 1004 enfermos, que si fueran 150,000 sería otra cosa. ¡Háganme el favor, 1004 es un mundo de gente! Si fueran 150,000 enfermos estaríamos hablando de una pandemia y no de una epidemia. Pero en buena medida el mal trato que se le da a la información es la culpable de comentarios tan obtusos e imbéciles. Pues, como dijera Carlos Toro, "La verdad, como mujer que es, inquieta y conturba menos desnuda que a medio vestir." Y por eso es bueno consultar información externa:

Les dejo links de las notas con relación a la gripe porcina en México por parte de El País, New York Times y la BBC.
Les deseo lo mejor en estos tiempos de crisis y enfermedad. Yo, de mientras, no saldré de casa ni al OXXO. Saludos.

P.D. ¿No se ven algo perturbadoras las fotos?
P.D. 2 Como, al parecer se extenderá 10 dias la suspensión de clases, no creo que se haga la tercera lectura de Ecos.
P.D. 3 Otra noticia importante: ¿Ya se enteraron que la SEP eliminó Filosofia de los planes de estudio de bachillerato? La materia más importante en nivel medio superior se va. Claro, la Filosofía te hace pensar y no es "productiva": eso no conviene.

22 abr. 2009

Segunda sesión de ECOS III

Ayer fue la segunda lectura de ECOS y salí muy satisfecho. Para empezar porque vi la cara de un Julio Patán horrorizado en el noticiero Ventana 22, cuando su compañera de noticiero le dijo que había un encuentro de poesía muy interesante en la Casa del Lago, hecho por jóvenes, por un grupo llamado Devrayativa. La primera reacción de Patán fue poner cara susto. Seguro puso esa cara porque la palabra le sonó horrible (y tiene razón).

La lectura estuvo muy bien. Mucho más sobria que la anterior y no hubo actos que por su ejecución opacaran a los otros. Y al igual que en la anterior ocasión hubo calidad. Notable fue la lectura de Roberto Cruz-Arzábal. De verdad notable. Me gustó su gesto, su seguridad, su forma de leer y sus poemas. Habría que agregar que su presentación ante el público fue pertinente al decir que la libertad (como elección que implica) también es ceñirse a la tradición. Y créanme que desde ahí trabaja muy bien. Mi único pero a Roberto es que se guarde tanto sus poemas, siento que ya podía publicar un muy buen libro.

Si mal no recuerdo, siguió Eliud apoyado por su cuñado Jorge. Me gustó su show, muy bien diseñado con textos bien trabajados. Cerró su show con su mejor poema (y él lo sabe, por eso lo puso al último): "Cofee & Tv", con todo y sampleo de la canción y poema de Aurora. Qué cursis y qué chido. La música que usó muy a doc con algunos de los poemas, algo así como los lados B de Eraser. Felicidades, Eliud.

Leyeron acontinuación Sandino y Thalia García. Ambos compartieron los mismos problemas. No puedo decir cómo estuvieron los poemas porque su lectura no permitía saber qué decían. Quizás ellos hubieran estado más cómodos o más seguros en la mesa tradicional. Bueno, Sandino estuvo seguro, pero sinceramente, su """Orquesta animal""", nomás no. Espero que en otras lecturas se les pueda escuchar mejor para acercarnos, ahora sí, a sus textos.

Iván dio la mejor lectura que le he visto. Mucho más seguro que en el Palacio de Minería (y no lo culpo: a mí también me puso nervioso la misma razón), sus poemas nos hicieron reir mucho y él nos hizo reir mucho con todo su humor (in)voluntario.

La lectura terminó con Leopoldo Lezama y su hermano tocando clásicos del blues: Robert Jhonson, Muddy Waters, etcétera. Buena presentación.

Lo malo, para mi gusto, fue que hubo menos gente que en la anterior lectura. Y, sin embargo, es lo de menos: el problema es más grave aún y es común a todos los eventos de este tipo: sólo van tus cuates y los cuates de los que leen y un par de despistados, no más. La primera lectura tuvo mucha gente, mucha gente conocida. Y esta tuvo menos gente, conocida también. Y desde siemore nos ha ido así. Para mí, este es el problema a resolver para el próximo Ecos. Ya veremos como nos va el próximo martes. Saludos.

18 abr. 2009

Una clase más

A través de Nayeli supe que hace muchos años, en la Facultad de Filosfía y Letras, Alfonso Reyes dictó un ciclo de conferencias sobre literatura contemporánea. Tengo la ligera sospecha de que no estaba planeado el temario a estudiar; los libros estudiados eran los que iban saliendo al mercado a lo largo del curso. Obviamente, el mismo Reyes los leía al paso, una semana antes de dictar conferencia. De los libros leídos no sé gran cosa. Si acaso que Vargas Llosa figuró en dicha lista. Qué genial ejercicio, ¿no creen?: Hacer la lectura, formar una recepción, una opinión, hacer crítica desde ya.

Si el boom fue el boom fue, más que nada, por méritos mercadotécnicos; los literarios no fueron mayores a los épocas pasadas de la literatura latinoamericana, como se cree. No hubo, de pronto, un nacer de la literatura aquí. Sólo se dio a conocer esa literatura con las mejores armas que puede dar el mercado. Eso y la educación, esa sí mayor a épocas anteriores, de los lectores. O más bien: nacieron los lectores con el alza en los índices de alfabetización y estudio. O sea, se formó un mercado que fue complacido. De ahí que muchos crean que esa es la única literatura que se ha hechos en Latinoamérica.

¿Pasa eso ahora? No. O parece ser que no. Basicamente, el lector común sigue consumiendo a los mismos autores que hace treinta, cuarenta años, y las librerías siguen mostrando a esos mismo. Por supuesto están los que llegaron inmediatamente después del boom y los que apenas llegan, pero casi nadie ha rebasado al boom en número de lectores. Y eso es porque no hubo la misma efectividad en la mercadotecnia.

Trabajé en una librería y sé que lo que más se vende es la literatura que se generó a mitad de siglo pasado. Vargas Llosa, Gacía Márquez y Fuentes (del boom como tal), y por supuesto aRulfo, Cortázar, Benedetti, etcétera. Quizás el agregado fuerte a dicha lista de ventas sería José Emilio Pacheco. No más.

Dice mi padre que la culpa la tienen los escritores de hoy (por malos) y que cuando él era más joven todos sabían de tal nuevo libro y leían el último de fulano. No sé que tanta culpa tengan los escritores (por lo menos en narrativa; en poesía me queda claro que los poetas tienen mucha culpa de que ya no se lea poesía). Bueno, ahora no se lee a los que escriben en este momento y tampoco existe este furor de antes. Por supuesto, ni nos enteramos de lo nuevo.

Pareciera que lo que se escribe hoy en día no será leído (en una mínima parte, claro) hasta dentro de cincuenta años. Y cuando eso pase, los críticos (si para ese entonces sobreviven algunos) dirán "es que hay que leerlos dentro del contexto de hace cincuenta años". Lo único cierto es que nadie se enteró cuando estos escritores escribían, nadie se enteró en su tiempo. Y conste que no digo esto porque sean mejores los últimos escritores. Lo digo porque, se supone, ellos están escribiendo para nosotros.

Nombres que son comunes para los lectores de este blog son simplemente desconocidos para el grueso de lectores que llegan al Sanborn´s y sólo fijan la vista en el nuevo de Fuentes o la edición especial de Cien años de soledad.

Y mucho, como siempre, tiene que ver la escuela en esto. Recuerdo que en el CCH vi con mi profesor de aquel tiempo, Arnulfo Sánchez (gran maestro), a Murakami, a Bolaño, a Carballido a Julián Herbert, a Hernán Bravo Varela y a María Rivera entre otros. De Murakami y Bolaño, sé, hubiera tardado un tiempo en enterarme de su existencia de no ser por esa clase, y eso que Kafka en la orilla aspira a ser un clásico de este siglo y Los detectives salvajes, nos guste o no, es nuestra Rayuela.

En la Facultad de Filosofía y Letras no cambia tanto el asunto como se pensaría y los libros de Álvaro Enrigue, Cristina Rivera Garza, Milorad Pávic, Orhan Pamuk, Mario Bellatin o Jorge Fernández Granados pasan sin pena ni gloria por nuestras aulas. Porque simplemente no importa lo que se escribe ahora.

Por supuesto, libros que leer nunca faltarán, y menos si eres estudiante de Letras. Mas eso no es pretexto para ignorar la literatura de tu tiempo. Por eso me gustaría ver una clase más en la Facultad, una que se dedicara exclusivamente a leer lo que se ha escrito en los últimos diez años. Con una hora semanal bastaría. Con un semestre, si el maestro es hábil, bastaría. Pienso ahora en la clase de Ándres Márquez de narrativa mexicana del siglo XX cuyo temario finaliza con Bellatin. Sin embargo de ahí en fuera no sé de otra clase con dichas características.

Desgraciadamente, no creo que mejore nuestra percepción de la actualidad. Desaparece la crítica, desaparecen los editores y la industria editorial se olvida de que el libro es un producto cultural. Y si a eso le agregamos nuestra solvente educación...

Así como van las cosas, ya es suficiente pedir que la gente sólo lea y que en la Facultad le pongan una hora más a Latín (se necesita gravemente).

Saludos.

15 abr. 2009

El Cuaderno Salmón y el aforismo en México

En el verano del 2006 apareció el primer número de Cuaderno Salmón, la mejor revista literaria que se ha visto en este país en muchos años. No conocí la también extinta Paréntesis, pero me aseguran que era igual de buena. Cuaderno Salmón tuvo una corta vida (ocho números) y a pesar de tener entre sus colaboradores a José Emilio Pacheco, Juan Villoro, Enrique Vila-Matas o Fernando Vallejo entre muchos otros, jamás despegó. ¿Por qué? Pues porque no se vendía, supongo.

En ese número 1 venían colaboraciones de Antonio Ortuño (con un excelente cuento: "Pseudoefedrina"), del poeta irlandés Paul Muldoon, de Fabio Morábito, una entrevista a Sergio Pitol, otra a Amparo Dávila, en fin; muchas cosas de calidad. Pero lo que particularmente me atrajo de dicho número fue una miniantología del aforismo en México por parte de Luigi Amara. Digo "mini" porque era una antología sacada a su vez de otra antología que él mismo hizo junto con Nicolás Cabral y Heriberto Yepez y que, por desgracia, no ha visto la luz.

Seguido la releo y, creo, lo seguiré haciendo hasta aprenderme todos los aforismos. Si no me creen les dejo algunos de los mejores, no más pa que se den un quemón. Chance así no seré el único que espere la salida, algún día, de esa antología.

Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659)
No se pueden conseguir cosas grandes sin despreciar y tolerar las pequeñas, y aun tal vez las grandes.

Juan Benito Diaz de Gamarra (1745-1783)
Los perros de racho ladran al menor ruido; los perros de ciudad dejan rodar los coches y las carretas sin ladrar; me parece que ésta, puntualmente, es la diferencia que distingue a los verdaderos de los falsos filósofos. Aquéllos oyen modestamente las opiniones contrarias sin conturbarse, porque no buscan sino la verdad.

Lucas Alamán (1792-1853)
Un infortunio es siempre precursor de otro.

Las cosas más grandes suelen proceder de un pricipio insignificante o causal.

Maximiliano de Habsburgo (1832-1867)
Nada hay más chocante que una mujer muy acicalada rezando su rosario.

Amado Nervo (1870-1919)
Los niños se ponen de mal humor cuando los acuestan; los viejos cuando los despiertan...Ahí está toda la vida.

Hay gentes que no parecen encumbrase sino para caer de más alto.

Carlos Toro (1875-1914)
La verdad, como mujer que es, inquieta y conturba menos desnuda que a medio vestir.

Carlos Diaz Dufoo hijo (1888-1932)
En su trágica desesperación arrancaba, brutalmente, los pelos de su peluca.

¿Habeis leído el periódico sin sentir el horror a la multitud?

El alma, animal doméstico, mitad dios y mitad perro.

Alfonso Reyes (1889-1959)
La paciencia es más fácil de lo que parece, una vez que se descubre su nombre secreto, sólo accesible a los iniciados: indiferencia.

Julio Torri (1889-1970)
La melancolía es el color complementario de la ironía.

Cuando alguien fracasa, nadie se ría ni se alegra sino el que fracasó antes.

El gozo irresistible de perderse, de no ser conocido, de huir.

José Bergamín (1895-1983)
Ver para creer. Oír para dudar.

Mariana Frenk-Westheim (1898-2004)
¿Pero si mi naturaleza me ordena precisamente que la viole?

Bernardo Ortiz de Montellano(1899-1948)
Lo cursi es la clase media del gusto.

José Gaos (1900-1969)
Hay personas con tan escaso sentido de la dignidad, que fácilmente encuentran la felicidad.

Xavier Villaurrutia (1903-1950)
Es más fácil demostrar que los demás son imbéciles, que demostrar que uno no lo es.

Edmundo O´Gorman (1906-1995)
El hombre es lo que logró ser de lo que quiso ser.

El escepticismo es la más alta prueba de la confianza en sí mismo.

La Navidad es la venganza de los mercaderes contra Jesús por haberlos expulsado del templo.

Francisco Tario (1911-1977)
La obra maestra: el hombre. Pero con sífilis y todo.

El pornográfico espectáculo de una persona que nunca ríe a tiempo.

Octavio Paz (1914-1998)
La moral del escritor no está en sus temas ni en sus propósitos sino en su conducta frente al lenguaje.

Juna José Arreola (1918-2001)
Las mujeres toman siempre la forma del sueño que las contiene.

Toda belleza es formal.

Augusto Monterroso (1921-2003)
Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta frase.

Salvador Elizondo (1932-2006)
Siempre que encuentro a alguien que tenga por principio manifestar, aunque sólo sea de una manera retórica, la alegría de vivir, experimento la sensación inquietante de estar ante alguien que intenta engañarme.

Juan García Ponce (1932-2003)
Entre sus atributos legítimos el arte no tiene derecho a ser símbolo ni emblema de nada. Por eso es todo.

Tita Valencia (1937)
Y si todo esto no fuera monstruoso, ¿no sería soberanamente ridículo?

Héctor Subirats (1940)
No es la muerte lo que envilece, sino fingirse vivo.

Bien mirado, el todo no es más que la nada que alardea.

Guillermo Fadanelli (1960)
Mientras una persona no me demuestre lo contrario no es frente a mis ojos más que un simio al que se le han enseñado algunos modales.

Luis Ignacio Helguera (1962-2003)
La corbata es el nudo que se hace el hombre cada mañana para no olvidar que tiene obligaciones.

El mundo es un pañuelo, sí: lleno de mocos.

La muerte del ser querido es doblemente un duelo si está vivo.

Y uno del mismo Luigi Amara para terminar:
Ni siqueira la ejecución más perfecta tendrá nunca la belleza dle plan.



Bueno, creo que me salió un poco largo el post. Saludos


Sobre ECOS III y vacaciones

Bueno, las vacaciones me sentaron bien. La playa, el sol, las playas cochinas de Veracruz. Una belleza. Además, leí una chingonsísima novela en mis ratillos libres: Entre Marx y una mujer desnuda de Jorge Enrique Adoum. De verdad esta novela todo mundo debería leerla. Novela-ensayo-poema. Como dice Rafa, nuestro gran clásico perdido. Mil gracias Rafa por el regalo.
La novela la edita Siglo XXI. Neta consíganla.

Pasado el breviario, a los que nos truje.

Ayer empezó ECOS III. Ya son tres ediciones de estas lecturas y me siento muy orgulloso de ver cómo ha crecido esto que empezó como una lectura entre cuates. Hoy vi el lugar lleno. Calculo unas 60 personas. Me parece todo un logro en lo personal, tomando en cuenta que la primera lectura de la primera edición fueron a lo mucho 20 personas y exagero.

Este día abrió con Daniel en un show sui generis que, si bien no fue del todo de mi agrado, tuvo calidad y trabajo detrás. Comprendo los deseos de Daniel y creo que logró algunas de sus metas. Acto de aspiraciones barthianas, conjugó música (Daniel, por cierto: se te iba el ritmo del badoleón a veces; como ves, hay que seguir la talacha), poemas y una vestimenta churriberesca. Creo que fue el momento más ovacionado de la tarde por los presentes.

Al espectáculo de Daniel le continuó la sobria lectura de Anaís Abreu. Me latió; había cosas muy buenas. Pero creo que el único punto en contra fue que a veces su lectura (no sé si su tono o el ritmo) era algo lineal. Quizás eso le quitó fuerza y claridad a sus textos, que me cae que tienen. De todos modos me quedo con el poema que leyó al final: ése sí que era fregón.

Luego siguió lo que, a mi parecer, fue el mejor acto del día: Manuel de J. Jiménez. Vestido de traje, como abogado que es, nos mostró textos de su poemarios Los autos perdidos. ¡Eso es burlarse de su profesión! Pronto tengo que hacerle una reseña a ese libro, pues siento, de verdad, que es de los tres mejores, sino es que el mejor, de todos los libros que he leído de entre los escritos por los nacidos después desde el 84 (marco este año porque según Iván Cruz, y concuerdo, es donde se acaba la generación anterior y empieza la nuestra). Tengo mucha esperanza en su trabajo.

Óscar Cid de León me gustó mucho, aunque no tanto como cuando le he leído en internet. Creo que el asunto aquí es que hay mucho contraste entre los shows y el performance (Yaxkin y Daniel) y las lecturas sencillas (como las de Anais y Óscar), esto en perjucio de los últimos. Sin embargo pienso que fue una buena lectura con buenos poemas.

Yaxkin hizo un performance grato y violento como suele ser él. Habría que decir que tengo la impresión de que cometió un delito con la bandera. Pero pues aquí el abogado es Manuel, así que si él no dijo nada, pues espero que no haya problemas.

Lo que me molestó del día de hoy fue que hubo poca atención al último acto, el de Angélica González, que desde Xalapa, se grabó en video en su casa y José Manuel nos trajo los videos. El problema fue que la gente esperaba videopoemas como los que hace Julián Herbert, y obviamente se decepcionó cunado vio a Angélica leyendo en su sala. Creo que lo que no se entendió es que esto era más bien una videoconferencia, no un videopoema. De hecho a mí me gustó mucho porque, apesar de la baja resolución, pudimos interactuar con ella kilométricamente.

Hay que agradecer a la gente de La Casa del Lago que siempre ha sido muy atenta con nosotros. Este año la promoción ha sido mayor, creo, que en años pasados. Espero esto retribuya público. Había cámaras de TV UNAM (que quiera Dios no transmitan todo el asunto Yaxkin-bandera, por motivos legales) y vi hoy unas notas en el periódico.

Espero verlos a todos la próxima semana. Estará igual de bueno. Les dejo los links de las notas de periódico. Saludos.

Milenio Diario
El informador de Guadalajara
La Crónica


Había más notas, pero erán repeticiones del boletín de prensa de la Casa del Lago.

4 abr. 2009

¡¡¡Por fin la reseña de Radiohead!!!

Acaba de salir hace unas horas el nuevo número de Punto en Línea. Este incluye poemas de Aurelio Meza (que por cierto esos poemas han crecido muchísimo desde la última vez que los leí), un fragmento de la novela de Benjamín Morales (al fin puedo leer aunque sea un pedacito, caray) y ¡mi crónica sobre el concierto de Radiohead!

Descubro algunas faltas de ortografía y sintáxis que espero me perdonen, que, al fin y al cabo, de lo que se trata es de recordar la gran fecha, el gran concierto.

Les dejo el principio de la editorial de Carmina Estrada:

Eduardo de Gortari tenía ocho años en 1994, cuando la banda británica Radiohead visitó por primera vez el Distrito Federal, parece que no con mucha fortuna. A partir de esta anécdota y de los mitos generados desde entonces alrededor del grupo, de Gortari teje, con aires de elegía, una crónica de su experiencia antes y durante el concierto que la banda liderada por Thom Yorke ofreció en el Foro Sol el pasado 15 de marzo. Habrá que dejar correr el tiempo para ubicar el verdadero alcance de este grupo, aclamado por unos como los nuevos Beatles o Pink Floyd, tachado hasta de malentendido por sus detractores.

Hay que aclarar que yo tenía 6 años, no 8, en 1994. Cómo no me voy a acordar, si en ese año fue el mundial de E.E.U.U. donde perdimos contra Bulgaria. ¿Qué más pasó en ese año? Mmm, EZLN, Colosio, conocí los Pinos, y creo, no estoy seguro, que ese año aprendí a nadar.

Bueno, no sin dar muchísimas gracias a Punto en Línea por la publicación, los invito a leer esta crónica (junto con todo el número, por supuesto).

1 abr. 2009

Te quise mucho CD (despedida anticipada)

Sé que los que leen esto y me conocen y han ido a mi casa (que supongo son casi todos los que leen esto) ya lo saben: Aborrezco el MP3; en cambio, soy legionario del Disco Compacto. Así como con los libros, no tengo todos los discos que quisiera, ni quiero todos los discos (libros) que tengo. Los últimos cálculos, de hace unos segundos, son de 146 discos. Son bastante pocos, obviamente. No incluyo los pirata, por supuesto. Ahí se encuentran desde un disco de Cri-Cri, que fue mi primera adquisición allá en mi infancia (sólo así se justifica su presencia), hasta uno de Weezer que fue el último agregado.

No tengo todos los que desearía, como, por ejemplo, todos los de los Beatles o todos los de Bach, o uno solo de Julián Carrillo. Pero de los que tengo y que no quiero los conservo por una razón: En algún momento fueron de mi agrado y afecto. Muchos son los discos que sólo escucho para recordar algo en específico y no tanto porque me guste alguna canción. Muchos son, también, los que me gustan más ahora que cuando los compre: uno de Dvorak, por ejemplo, que sólo lo compré porque tenía que escucharlo para una clase de Teoría Musical. También los hay algunos que no creo que me dejen de gustar. Y no me refiriero sólo a los de Radiohead, sino a el Hello Nasty de los Beastie Boys, el White Pony de Deftones, o el Diablito de Caifanes.

En resumen (y creo que esto lo debí decir desde un principio): más que en mis libros (pues muchos, además, son robados de bibliotecas de familiares, jejeje), es en mis discos donde mi vida se va guardando. En un disco compilatorio horrible de NOW! fue donde escuché por primera vez mi canción favorita "High and Dry", hace once años. Fue en un anuncio de Mac donde escuché por primera vez "Sunburn" de Muse y en casa de mis abuelos, por parte de mi tío Ulises, donde escuché con seis o siete años "La ingrata", "Nos vamos juntos" y "Whish You Were Here". Excepto por Muse, todo ocurrió en Disco Compacto. La radio no ha sido tan importante en mi vida. Lo importante, en tal caso, fue MTV. Y todo se iba guardando en CD. Claro, hablo sólo de una parte de mi vida. De ahora en adelante todo es internet. Pero incluso lo que ocurre en internet es con miras a guardarse en CD. Pero, y he aquí el asunto, tal vez ya no haya más CD dentro de poco.

Leo en la Jornada, en la columna de Alonso Arreola, sobre cómo desapareció la última gran cadena de discos, Virgin Records. Como bien apunta el autor, antes desapareció Tower Records.
Ahora Virgin cierra, con grandes descuentos, claro, pero también con mucha tristeza para los que sentíamos afecto por el formato. Por supuesto MixUp seguirá ahí. Sin embargo no creo que dure mucho.

En buena medida el problema estriba en que no es reemplazado por un formato mejor. No. Sino por uno muchísimo más inferior: el MP3. Las bondades del MP3 son muchas y es claro que ha cambiado y seguirá cambiando la música en todos sus aspectos. Pero falla en lo básico, falla en lo único que no debería fallar: el sonido. Pues, aceptémoslo, no se escucha igual. De por sí fue grave el debacle del Vynil al CD, el asunto es peor aún del CD al MP3. Extraña paradoja: mejora la tecnología, empeora la calidad del sonido. Qué más daría que mi fetichismo por los discos no siga siendo viable si de menos fuera por algo mejor. Para colmo el MP3 siempre se puede perder, borrar. Y lo hace, de hecho, más seguido de lo que quisiera.

Alguien me dijo, cierta vez cuando le comentaba mi resentimiento por el MP3, que no tenía nada de qué quejarme. 1, porque así me tocó (sic) (¿eso es un argumento?). 2, porque con mi banda las canciones salen (o salían, ya no sé bien cómo está eso) por Myspace y mi único libro sólo está en internet. Sí, de acuerdo, pero no porque yo quisiera. El MP3 y el PDF son los formatos que están a mi alcance y nada más. Prefiero el CD y el libro común.

Afortunadamente el formato no es exactamente lo mismo que la forma, así que no cambia el fondo. Hasta cierto punto, la obra, el fondo/forma, no le debe mucho al formato. O incluso puede deberselo, pero lo que no depende del formato es la calidad: los Beatles seguirán siendo los Beatles, en CD o no. De modo que extrañaré el Disco Compacto, que en México no creo que desaparezca tan rápido como parece estar haciéndolo en E.E.U.U., así que me quedan buenos años de audio de calidad. Y aunque desapareciera todo, sé, me las ingeniaría para guardar mi vida en cualquier parte, hasta en el papel higiénico y el sonido de los timbres y las campanas, en las servilletas usadas, las cajas de cerillos vacías y (¿por qué no?) mi memoria.

Mejor les dejo un buen video de cómo pasan las familias islandesas sus domingos: esuchando Sigur Ros, poca cosa: