1 feb. 2009

Estará bueno

Creo que dejé reposar mucho el blog. Lo siento natural, pues pasaron las vacaciones y todo eso, pero parte de las cosas buenas de tener un artefacto de este tipo es la ¿responsabilidad?, ¿obligación?, de escribir constantemente sobre diversas cosas en las que no necesesariamente pondría antención de otra forma.

Sin embargo cada que dejo de escribir un tiempo, reflexiono sobre lo que escribo y cómo lo hago.
También sobre el proceso imaginario: seguido me llegan ideas que no escribo, pero ah, cómo me gusta pensar en ellas. Vaya, pierdo mi tiempo escribiendo mentálmente palabras que no escribo fisicamente.

En estos días hay muchas de esas cosas que no cuajan sobre el teclado. Por ejemplo, mi tío Ilya, que murió hace ya un año y cacho. Me dejó gratas experiencias a pesar de que conviví poco con él. Buena onda el Frank Zappa (por Dios que era idéntico a él) cuando trabajaba con el en el extinto Café de Nadie.

También he querido escribir sobre los escritores; cada día me caen más mal. Bueno, sólo los de este país. Pero a medida que más mal me caen, siento que es mejor ignorarlos.

Calle 13. Ése es otro buen tema a escribir sobre el cual no he escrito. Me cae que el mejor rock de hoy no lo hacen "rockeros".

Tengo actualmente una rata de huésped en la casa. Y ése es también un buen tema. Más de una vez he pensado en personas, problemas, situaciones, como eso, como ratas que uno debe matar antes que se adeuñen de tu espacio o, de menos, dejen recuerditos de su presencia por todas partes.

Ah, ahora que veo la palabra "huésped" y la palabra "sólo", recuerdo que también he sentido una imperiosa necesidad de escribir sobre el feminismo idiota de palabras como "huéspeda" o "poetisa". O la reverendamente tonta frase y derivados "los y las". Pero a esas feministas, se les agregan otros tipos de ONG y demás compinches, como el necio eufemismo a los inválidos. Lo digo porque últimamente he escuchado mucho en la tele que "inválido" está mal aplicado a las personas con "capacidades diferentes" pues sigifica "que no tiene valor". Parece broma, pero para algunos farse más imbécil suena cierta. Más allá del adejetivo validus-a-um (sano) en latín, este no es un caso de remantización y sí uno de neciedad. Pero la culpa, como casi todo en este país, la tiene la educación.

Vaya, releo esto último y creo que también es bueno proponer para este año hablar más sobre la bilis. jeje.

Pero ya he repozado suficiente. Creo que hoy empieza mi año. Será bueno.

4 comentarios:

Cronos dijo...

Yo realmente veo con nostalgia los tiempos en que "inválido" o "minusválido" eran sólo palabras, adjetivos no peyorativos que simplemente definían una condición. Nunca acabé de entender por qué de pronto a los idiotas se les acabó por llamar "especiales" o a los paralíticos "con capacidades diferentes". Me pregunto yo, ¿cuál es su capacidad diferente? ¡No caminar!

Por alguna razón queremos ser condescendientes, sobre todo porque no tenemos ni idea de cómo escribir o hablar en nuestro idioma. Es como la gente que cree que "sarta" es palabra negativa. "Sarta de mujeres", Dios me libre de las críticas... Los mejicanos no acaban de entender que se puede hablar en español sin agredir. "Sarta" es conjunto, nada más. Lo mismo pasa con la discriminación, eso es "elegir entre varias opciones", no es golpear indígenas.

Me da asco lo que le hacen al lenguaje, y más asco me da cuando quieren componerlo todo, buscando equidad. Otro de los problemas es que el español tenga género gramatical. En otros idiomas la gente no se complica con el femenino o el masculino. "The poetry", no "la poesía" o "el poema". "The humanity" "mankind", no "el hombre" o "la humanidad". Se ahorran demasiados conflictos y hasta se ahorran gente políticamente correcta que habla de "mexicanos y mexicanas".

PD. El mejor rock es el progresivo.

Nayeli García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nayeli García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cronos dijo...

Sé el segundo significado, pero parece que la gente políticamente correcta no ha llegado a entender que discriminar no es intrínsecamente malo en tanto no haya violencia. Si a mí no me gustan los negros, no hay problema si no les hablo o no me les acerco. Otra cosa ya es ofenderlos.

Por cierto, cuando leí este post me quedaba la duda: ¿a qué te refieres con eso de los escritores mexicanos?