14 nov. 2006

¿La abuelita de Eduardo Lizalde le habrá dicho a su nieto que era poeta?

Hoy me puse a leer un poco de Eduardo Lizalde, uno de los últimos grandes poetas que ha dado México, a mi parecer, claro. Recordé el día en que tuve el gusto de conocerlo. Fue un 15 de Julio del 2005 en una charla que dió en Bellas Artes. Platiqué con él no mas de 15 minutos, pero qué buenos 15 minutos.
Llegué y le pedí que me firmara lo que era en ese momento su más reciente libro; Nueva memoria del Tigre. Mientras sacaba su pluma fuente le solté de inmediato una pregunta que me importaba mucho en ese momento: ¿Cuándo sabe el poeta que es poeta? Me miro muy seriamente y soltó: "buena pregunta, muchacho".No pensó más de 3 segundos la respuesta y dijo: "el poeta sólo es poeta cuando el lector lo reconoce como tal". Y añadió a los pocos segundos: "claro , tu abuela no cuenta".
Al pirncipio no me quedó clara la respuesta que me había dado, sin embargo a los pocos segundos me convencí. Luego le pregunté cuál era el principal deber de todo poeta. Se dio menos tiempo para contestar que en la pregunta anterior y muy seguro me respondió: "el principal deber de todo poeta es escribir algo que no se haya escrito". Esa frase me tomó menos tiempo acimilarla.
En ambos casos le doy la razón. De la primera frase, por ejemplo, es muy claro que si uno escribe para si mismo, sin que nadie lo sepa, pues sólo se es poeta para uno mismo. Además queda claro que si aún siendo un poeta que escribe "profesionalmente", en la calle no te van a reconocer, de tal modo que en la calle no eres un poeta sino, como decía Sabines, un peatón. Alguna vez escuché decir a mi padre que cuando el estaba haciendo su servicio saliendo de estudiar medicina, él no estaba titulado y sin embargo ya le decían médico. Él respondía que no, que él no era médico, pero tuvo que aceptar que para la gente ya lo era. Se dio cuenta un día que lo vocearon a través de las bocinas del hospital; "doctor de Gortari, favor de pasar a emergencias". Bueno, en la medicina te dan un título que te acredita como médico, o por lo menos como alguien que estudió medicina. En el arte en general el título, a pesar de no tener importancia, te lo da la gente.
En cuanto a la segunda tesis, me es más claro el asunto. Digo, me parece obvio que es importante hacer algo que no se haya hecho, o por lo menos intentarlo. A pesar de que en apariencia lo único que pasa en el arte es que los jóvenes imitan y los mayores hacen plagio, la formación de un sello propio es indispensable. Si alguien que no sabe de la existencia de Picasso ni de su obra pinta la Guernica en su casa, ¿se puede decir que es SU obra? Por un lado si, pues el acto de creación fue sincero y no se buscó el plagio, pero esa obra no podría trascender como suya pues la otra ya existe y es reconocida como una obra de Picasso. Otro lado menos viajado del asunto es pensar; ¿qué obra tiene mayor valor, la de un creador original que se formó un estilo propio, o la todos sus imitadores? O digamos que sale el disco de un muchacho que canta identico a Frank Sinatra. Todo el mundo diría "pues canta bien, muy bien, pero ya conocemos esa voz y ese estilo". Al pobre cantante no le quedaría más que desaparecer o ser eternamente la sombra de Sinatra o imitarlo en centros nocturnos por el resto de sus días.
No sé cómo lo verán ustedes, pero a mí Lizalde me convenció casi completamente, pues sólo hay un detalle que no me quedó claro: Si el poeta es sólo poeta cuando el lector lo reconoce como tal, entonces, ¿uno puede ser poeta de medio tiempo cuando el lector duerme o no nos recuerda o esta en otro pedo? Quién sabe. Suena estupido pero me hizo dudar eso. Lo que si me queda claro es que no se es poeta cuando la abuela lo reconoce como tal.

8 comentarios:

Edmundo Dantes... dijo...

Pues,en cuanto a que sea un deber crear algo nuevo, pues no creo que sea así. Yo más bien optaría por pensar que todo esta creado, y que solo tienes que darle un nuevo cause a las cosas, no se trata de imitar, se trata de recordar…

Alberto Espejel dijo...

creo que lo primero que dice lizalde esconde algo más profundo: si eres poeta porque el lector te reconoce así, entonces lo que se da ahí también es la identificación cara a cara con el lenguaje, el cual no existe si no hay dos personas, en este caso autor-lector, o al menos espero que se refiera a eso y no al hecho de estar publicado en algún libro o antología

yo más bien pienso que el poeta lo es más allá del poema, pero que necesita del otro para reconocerse, me explico: alguien está viendo una exposición de pintura y, de una pintura en específico, surgen toda clase de ideas, analogías, reinterpretaciones propias de la obra de otro, ¿por qué él no sería poeta? ¿nada más porque no escribe lo que va pensando?

yo conozco a grandes poetas que jamás escribirán un poema, pero lo que dicen, lo que piensan, como actúan, resultan a veces tan estremecedores como los gorostiza, los paz, los torres bodet

o sea que no me parece que, quien valide el ser del poeta, tenga que ser el lector . claro que con éste puede darse una comunicación de poesía, pero eso ya más bien es la esencia del hombre, la identidad del hombre: el lenguaje

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esto de "el principal deber de todo poeta es escribir algo que no se haya escrito" me parece extraño (de hecho tú, al cerca del final del texto, terminas por no estar muy de acuerdo que digamos), me parece que con esa idea, el poeta debe estar dotado con concimiento de antropología e historia y no creo que ese sea su deber, más bien creo que, como el diseñador, el comunicólogo, el músico, el escultor, etc., lo que el poeta hace (no por deber sino por naturaleza) es darle interpretación a la realidad, la cual siempre ha existido, por lo mismo, ¿cómo decir de ella algo que no se haya dicho antes?

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en fin, temas espinosos, eternamente sabrosos

ahora a hablar de fut y viejas... vale, no

Anónimo dijo...

Ah, me gustó. El 14 de julio es el cumpleaños de Eduardo Lizalde, lo hubieras felicitado antes... jejeje

Y sin duda alguna, la literatura nacional está basada en el plagio. Uno escribe y va leyendo, entiende como se construyo un cuento y uno quiere construir uno así, o quiere hablar de lo que hablan los otros, o quiere cuentos más largos o cortos, o usar metaforas, engañar al lector, engañarse uno... Dicen, que cuando uno ya tiene mucho en eso del arte, sigue haciendolo.

Josué Barrera dijo...

Coincido con Lizalde. Cómo son estimulantes esos breves diálogos que tenemos con nuestros autores.

Trini dijo...

Y es que a las abuelas todo lo que hacen sus nietos les parece lo mejor...

Saludos

Bef dijo...

No soy poeta, pero la segunda respuesta se puede extender a todos los escritores.

Tenemos la obligación de escribir lo que no se ha escrito.

Wow. Una carga pesada donde las haya.

Muchos saludos.

Anónimo dijo...

Se me hace que lizalde, se cogió a tu abuela...

Anónimo dijo...

Artaud decía que la obligación de los artistas era sacudir el espíritu público y no encerrarse en los libros, o en las revistas... o en los blogs...en fin, Lizalde es un gran poeta... Artaud también... guarda las palabras, tu anécdota con el poeta es muy bella, pero si se me hace que se cogió a tu abuela...